

Es importante recordar -cuando se quiere aprender, estimular y desarrollar los prerrequisitos de otras personas para ejercer su autodeterminación- que en la propia situación y en diferentes situaciones, los prerrequisitos pueden variar de cualquier cosa a prácticamente nada a todo.
Es más importante que ustedes, como empleados, sean conscientes constantemente de dónde está el siguiente potencial de desarrollo para la persona en cuestión y cuál es la siguiente etapa de desarrollo para esa persona.
LA TAREA PEDAGÓGICA
Esta parte proporciona una visión de cómo usted, como personal pedagógico y/o trabajador social/cuidador, puede trabajar específicamente con la influencia del usuario y la autodeterminación en el trabajo pedagógico.
Lo que es importante tener en cuenta cuando la influencia del usuario se incorpora a la programación, y lo que se puede hacer en la práctica para crear cambios en la vida cotidiana y el espacio para una mayor influencia del usuario y su autodeterminación.
Incluir la influencia de los usuarios en la agenda de los servicios sociales es una tarea profesional y de gestión.
Los empleados y directivos desempeñan un papel muy importante en la creación de un marco que permita y dé cabida a la influencia de los usuarios.
Se trata de crear una cultura en la que sea una parte natural del trabajo pedagógico, y una cultura en la que usuarios, empleados y gestores cuestionen constantemente los tópicos del día a día; quién decide sobre qué y cómo se planifica y estructura la vida cotidiana.
Rara vez son los propios usuarios los que ponen más influencia y autodeterminación de los usuarios en el orden del día.
Las explicaciones pueden ser muchas. Los usuarios pueden ser autoritarios, pueden sentirse dependientes de la ayuda y la buena voluntad de los demás y, por tanto, no hablarán de sus propias necesidades.
Los usuarios no tienen necesariamente conocimientos sobre los derechos de los ciudadanos y los usuarios, están acostumbrados a que otros tomen decisiones en su nombre -no están “entrenados” para utilizar su influencia-; o la vida de los usuarios es tan caótica que la cuestión de la influencia de los usuarios pasa a un segundo plano.
Por lo tanto, los empleados y directivos de los servicios sociales tienen una gran responsabilidad a la hora de garantizar y apoyar la influencia y la autodeterminación de los usuarios.
Esto requiere un trabajo activo para cambiar la cultura de usuarios, empleados, directivos y familiares.
Y esto significa que todos los actores deben romper con viejos hábitos y actitudes.
Esto plantea retos tanto organizativos como profesionales.
CREAR UN ESPACIO DE DEBATE CONJUNTO
Para conseguir aumentar la influencia y la autodeterminación de los usuarios, es fundamental que
los empleados y directivos pasen de una “posición de cuidadores” a ser inspiradores y apoyar los recursos propios de los usuarios.
Esto puede significar que el punto de apoyo profesional de los empleados y su identidad como cuidadores se cuestionen y cambien.
Y puede suponer una experiencia insegura e insegura tanto para los usuarios como para los familiares.
Poner en la agenda la influencia y la autodeterminación de los usuarios es, en este sentido, un proceso de desarrollo en la organización.
Tanto los directivos como los empleados y los usuarios deben participar activamente en el proceso para tener éxito.
CREAR UN ESPACIO DE DEBATE CONJUNTO
Es crucial que todos los implicados tengan la oportunidad de hablar sobre qué es la influencia del usuario y la autodeterminación y cómo puede relacionarse con ella; ofertas sociales específicas:
Éstas son sólo algunas de las cuestiones que deberían debatirse conjuntamente.
En primer lugar, es responsabilidad de la dirección y los empleados crear este espacio de reflexión e intercambio de opiniones, pero hay que trabajar para que los usuarios, en la medida de lo posible, participen activamente en el proceso.
Por ejemplo, decidiendo cómo y cuándo es mejor que tengan lugar los debates, planificando las reuniones y decidiendo ellos mismos los temas, y siendo ellos mismos moderadores y facilitadores.
FACTORES IMPORTANTES A TENER EN CUENTA
Existen varios marcos y condiciones formales e informales que influyen en las oportunidades de los usuarios para influir en sus propias vidas y en la oferta que reciben, así como en los requisitos previos de los empleados y gestores para trabajar con el fin de aumentar la influencia de los usuarios.
Algunos de estos marcos están relacionados con aspectos prácticos, legislación o directrices locales de los servicios sociales, mientras que otros tienen que ver con hábitos y rutinas tanto de usuarios como de empleados, familiares y gestores.
Algunos están sujetos a cambios, otros son términos inmutables. Siempre es importante ser consciente de estos marcos y condiciones que tienen o pueden tener un impacto en el trabajo con la influencia del usuario en la práctica.
Por ejemplo, puede ser relevante cuestionarse y relacionarse con:
El poder:
¿Quién “tiene el poder” en la oferta social? ¿Quién marca la agenda y quién toma las decisiones sobre el terreno con más frecuencia?
Los actores:
¿Quién desempeña un papel en el trabajo con la influencia del usuario?
¿Usuarios, familiares, empleados, otros? ¿Qué opiniones y actitudes tienen, por ejemplo, los familiares, y qué papel desempeñan en el aumento de la influencia y la autodeterminación de los usuarios?
Normas y estándares culturales:
¿Cuál es la verdadera oferta social?
¿Qué tópicos y “prácticas habituales” influyen en la influencia y la autodeterminación de los usuarios sobre el papel?
Marco normativo:
¿Qué legislación es pertinente tener en cuenta en relación con la influencia de los usuarios en la oferta social?
Práctica municipal local:
¿Hay directrices locales específicas que deban abordarse o modificarse? – Por ejemplo, que los usuarios no puedan entrar en la cocina por motivos de higiene o similares.
Recursos:
¿Qué recursos existen para apoyar un proceso? Tiempo, empleados, finanzas, objetivos políticos, etc.
Competencias:
¿Requiere el trabajo sobre la influencia del usuario prestar atención al desarrollo de competencias?
¿Disponen los empleados de los conocimientos y competencias profesionales necesarios?
¿Disponen los usuarios de las competencias necesarias para hacer un mejor uso de su derecho a decidir?
Entorno físico:
¿Apoya el marco físico el trabajo con la influencia del usuario, o crea barreras?
Motivación:
¿Quién ha decidido que se trabaje en la influencia de los usuarios? ¿Qué factores de motivación o resistencia puede haber entre los implicados?
Metódos
¿Qué métodos existen? ¿Dónde encontrar inspiración? ¿Puede el propio centro iniciar el proceso de cambio o se necesita apoyo externo?
Los factores mencionados son ejemplos de temas y áreas con los que usted, como organización, grupo de empleados e individuo, debe relacionarse.
Puede haber muchas más cosas en juego, y los factores mencionados no siempre serán igual de relevantes en todas las ofertas sociales.
La cuestión es que el trabajo con la influencia del usuario se ve influido por muchos aspectos diferentes de la oferta social y afecta a ellos.
¿Qué otros factores pueden influir en la labor de aumentar la influencia y la autodeterminación de los usuarios?
Como personal pedagógico/trabajador social, ¿en qué factores puedes influir tú mismo de forma inmediata? ¿Y cómo?
AGENTES Y PERSPECTIVAS:
Para garantizar la influencia, la participación y la autodeterminación de los usuarios pueden intervenir muchas personas: usuarios, empleados, directivos, familiares y otros.
Es crucial conseguir motivar a todas las partes implicadas para que apoyen el aumento de la influencia de los usuarios.
Para ello es necesario que haya un debate y un intercambio de opiniones continuos sobre el tema, en el que se presenten y se tomen en serio todas las perspectivas.
Las perspectivas son muchas.
A continuación, se presentan una serie de ejemplos de lo que puede crear retos y resistencia entre las distintas personas implicadas y que, por tanto, es importante debatir conjuntamente:
Usuarios
No conocen sus propias posibilidades de autodeterminación, influencia y participación.
Están acostumbrados a que se hagan muchas cosas por ellos – y eso les gusta mucho
Se sienten inseguros ante las responsabilidades que conlleva una mayor influencia y autodeterminación.
Empleados
Lo perciben como una crítica a su profesionalidad: “¡¿No lo estamos haciendo suficientemente bien?!”.
Les preocupa que la mayor influencia pueda perjudicar a los usuarios porque no son capaces de tomar decisiones sensatas y ver las consecuencias de éstas.
Temen tener que responder de las decisiones de los usuarios si surgen problemas.
No quieren perder el control: su trabajo se vuelve más imprevisible y difícil de planificar.
Gestión y organización
Imagina que trabajar con la influencia de los usuarios requiere más recursos y puede acarrear más costes.
Están nerviosos por los escándalos si se da más responsabilidad a los usuarios.
Familiares
Temen que sus familiares (usuarios) sean incapaces de comprender las consecuencias y tomar las decisiones “correctas”.
Temen que sus familiares se equivoquen o se arrepientan de las decisiones que han tomado.
Consideran que el aumento de la influencia de los usuarios supone una dejación de responsabilidad por parte de los empleados.
Es importante hablar con todos los implicados sobre las ideas y expectativas del trabajo para aumentar la influencia del usuario.
CULTURA Y HÁBITOS
La cultura de los empleados y residentes de un servicio social desempeña un papel fundamental en la capacidad de influencia y autodeterminación de los usuarios.
A menudo se manifiesta en forma de una serie de hábitos, rutinas y normas no escritas, que se viven como “parte natural de la vida cotidiana” y que, por tanto, no se cuestionan.
En muchos países, el concepto de institución se está aboliendo cada vez más como parte del proceso en curso desde la estancia en una institución total hacia la vida privada en su propia vivienda y la inclusión en la sociedad para los ciudadanos con necesidad de inclusión social – e incluyendo Bets pedagógicos.
Al suprimir el concepto de institución, se pretendía separar la vivienda de la ayuda social, de modo que la ayuda ya no se diera como un “paquete” con vivienda y ayuda social en una misma oferta.
La ayuda social, en cambio, debe prestarse en el lugar donde ya vive el ciudadano, igual que: – se aplica a todos los demás ciudadanos.
Por lo tanto, el ciudadano no tenía que cambiar de vivienda para recibir la ayuda social necesaria, a menos que no se pudiera dar en absoluto en la vivienda anterior.
El incentivo para este cambio fue el deseo político de reforzar la posición de los residentes frente a los empleados y la administración y aclarar así que el derecho a la autodeterminación y a la intimidad en su propio domicilio se aplica a todos los ciudadanos, independientemente del tipo de vivienda que tengan.
CULTUR AY HÁBITOS
Ida tiene 45 años y vive en una residencia para personas con dificultades de aprendizaje.
Para Ida es muy importante que el pelo le quede bien. Quiere cortarse el pelo con regularidad y a veces también rizárselo.
En un momento dado, la hermana de Ida se acerca a la persona de contacto de Ida y le dice que cree que Ida va demasiado a menudo a la peluquería.
En su opinión, es demasiado caro.
Por lo tanto, le gustaría que la empleada se pusiera en contacto con ella antes de concertar una visita a la peluquería la próxima vez.
A Ida le gusta ir a la iglesia.
Los domingos suele recogerla su hermana, que lleva a Ida a la iglesia.De vez en cuando, la hermana de los empleados comenta que Ida no lleva la ropa “adecuada”.
La hermana ha marcado la ropa de Ida con discretos puntos de distintos colores.
La que tiene el punto azul es para el médico y las visitas fuera de casa, la que tiene el punto rojo es ropa de iglesia y de fiesta, y la que tiene puntos verdes es ropa de diario.
¿Qué está en juego en términos de influencia y autodeterminación del usuario en la situación?
¿Qué pueden hacer como empleados? ¿Qué haría usted como empleado?
CULTURA Y HÁBITOS
Sin embargo, los vestigios de la cultura institucional pueden hacer que, en ocasiones, ni los propios residentes, ni sus familiares, ni los empleados esperen un grado especialmente elevado de autodeterminación e influencia del usuario, sino que dejen que la vida cotidiana de los residentes se vea moldeada por los hábitos y rutinas que, consciente o inconscientemente, caracterizan el trabajo pedagógico existente.
Así pues, una cultura fija puede reducir las posibilidades de autodeterminación e influencia de los residentes.
Por lo tanto, es importante cuestionar los hábitos y rutinas que establecen el marco de la vida de los residentes.
Quién decide, por ejemplo,
Trabajar con la autodeterminación y la influencia del usuario implicará a menudo cambiar la cultura de la oferta, tanto entre empleados como entre usuarios y familiares.
Requiere que todos se atrevan a hacerse preguntas sobre los hábitos y rutinas, tanto propios como ajenos, que conforman la vida cotidiana.
A continuación se presentan una serie de ejemplos en los que queda claro cómo la cultura de los servicios sociales, entre otras cosas, influye en la influencia del usuario:
■ Mads tiene 32 años y vive en una residencia para personas con grandes necesidades de ayuda. Es discapacitado físico y tiene muy limitado lo que puede hacer por sí mismo en la vida cotidiana. Su discapacidad también le dificulta hablar con claridad.
Los empleados están ocupados: tienen que ayudar a los residentes con muchas cosas y, en este sentido, entran y salen de los apartamentos de los residentes sin llamar.
Mads nunca ha experimentado otra cosa, salvo cuando era niño y vivía en casa, y no lo cuestiona. El padre y la madre de Mads piensan que “forma parte de vivir en una institución de este tipo” y tampoco dicen nada al respecto, aunque en su casa no ocurriría.
■ Beate se ha trasladado recientemente a una residencia de ancianos y un día pregunta a un empleado de la residencia si es posible que una amiga de una ciudad lejana pueda quedarse con ella este próximo fin de semana.
El empleado inmediatamente contesta:
“No solemos tener huéspedes que pernocten.”
Ella amablemente añade:
“Pero hay una bonita casa de huéspedes a la vuelta de la esquina donde se puede pasar la noche por un buen precio.”
■ Nueve personas viven en una comunidad de cohousing, todas ellas con enfermedades mentales graves.
Los empleados tienen un pequeño apartamento de una habitación. Aquí hay un puesto de trabajo con un ordenador, carpetas con información sensible, un calendario de citas en espiral (que siempre están expuestas y a la vista) y una gran pizarra.
En la pizarra, todos los nombres de los residentes están en vertical y los días de la semana en horizontal.
Los campos están llenos de información sobre, por ejemplo, la toma de antibióticos, las visitas al médico en relación con la cistitis, las citas con la asistencia jurídica y la ayuda para aplicarse cremas.
De vez en cuando, los empleados celebran reuniones en el apartamento con los residentes individualmente.
Tras una reunión, varios residentes comentaron lo que hay escrito sobre otros residentes en el tablón y en el calendario.
■ En un folleto sobre una residencia de ancianos se indica que se pesa a todos los residentes cuando se mudan y que luego se controla continuamente su peso.
Un familiar que está en una entrevista de inscripción con su padre pregunta: “¿Por qué?”. “Entonces tenemos control sobre si hay que regular algo en relación con la composición de la dieta”, responde el responsable.
■ Sarah sufre una ligera discapacidad intelectual y acaba de ingresar en un centro residencial. Sigrid, la hermana de Sarah, la visita a menudo, como hacía antes de que Sarah se trasladara al centro residencial.
Las dos hermanas se sientan cómodamente en el mismo sofá en el que tantas veces se han sentado antes.
Toman café y hablan de todo. Sigrid se ha quitado los zapatos y está sentada con los pies en el borde de la mesita, como de costumbre.
Un empleado de la residencia se acerca para preguntarle algo a Sarah.
Sigrid retira inmediatamente los pies de la mesa.
¿Qué opina de los cinco ejemplos anteriores en relación con el modo en que la cultura afecta al derecho de autodeterminación?
El personal pedagógico es responsable de facilitar, apoyar y crear influencia en el usuario: debe apoyar a las personas que necesitan ayuda y apoyo para conseguir una buena vida basada en sus propios valores y deseos.
Lo importante no es preguntarse si debe haber influencia de los usuarios, sino qué cambios son necesarios y cómo pueden realizarse;
Los empleados nunca pueden saber de antemano en qué quieren influir los usuarios, ni cuánta influencia les gustaría tener.
A menudo resulta que los usuarios quieren influir en áreas completamente distintas de las que los empleados y la dirección imaginan.
Por lo tanto, es necesario preguntar sobre los deseos de los usuarios antes de empezar a trabajar juntos para aumentar la influencia de los usuarios.
Se puede hacer de diferentes maneras.
A continuación, tres ejemplos:
LOS USUARIOS FIJAN EL ORDEN DEL DÍA DE LOS TALLERES
EJEMPLO 1
Una oferta de empleo para personas con dificultades de aprendizaje, celebró tres talleres conjuntos con los usuarios para implicarles y recabar sus opiniones y valoraciones sobre aquello en lo que quieren tener más influencia.
Se dividió a los usuarios en grupos más pequeños, cada uno con su propio moderador/facilitador, y luego los grupos trabajaron con preguntas concretas como
– ¿Qué deben seguir haciendo los empleados?
– ¿Qué deberían dejar de hacer los empleados porque podemos hacerlo nosotros mismos?
A través de los talleres, quedó claro, entre otras cosas, que los usuarios querían “reuniones de grupo semanales, en las que formemos parte de la planificación del trabajo sobre la oferta de empleo”.
Las numerosas aportaciones e ideas de los usuarios se clasificaron y estructuraron en carpetas con títulos como
“Queremos tener más influencia en nuestras tareas laborales.
” Después, el contenido se dividió en subtemas, que se anotaron en un papel,
por ejemplo
“Necesitamos ayuda individual para resolver nuestras tareas laborales”.
A continuación, la oferta de empleo trabajaba con una carpeta de influencias de los usuarios cada vez.
Las carpetas con las declaraciones y los deseos de los usuarios facilitaron mantener la atención en las perspectivas y los deseos de los usuarios durante un periodo de tiempo más largo.
Se podía trabajar sistemáticamente con una carpeta y un tema cada vez.
MEDIR LA EXPERIENCIA DE INFLUENCIA DE LOS USUARIOS
EJEMPLO 2
Un centro de acogida de personas sin hogar utilizó la herramienta de medición Bindeks13 para descubrir los deseos de influencia de los usuarios.
Bindeks es un cuestionario electrónico que mide la experiencia y los deseos de influencia de los usuarios, empleados y directivos, respectivamente.
El índice B muestra la diferencia entre el grado de influencia que existe en determinadas áreas (por ejemplo, influencia en el apoyo pedagógico prestado o en las normas sobre el terreno) y el grado de influencia que las tres partes desean que tengan los usuarios en las distintas áreas.
La medición pone de manifiesto en qué áreas los usuarios quieren tener más influencia y, por tanto, dónde es interesante trabajar para desarrollar la influencia de los usuarios.
La medición también pone de manifiesto cuándo hay percepciones diferentes del grado de influencia de los usuarios por parte de los empleados y de los usuarios, y puede dar lugar a un debate sobre las diferentes percepciones de lo que es la influencia de los usuarios y cuándo hay suficiente influencia de los usuarios.
En el albergue, los resultados de Bindeks se presentaron en una reunión de residentes, en la que los usuarios determinaron en qué les gustaría trabajar en relación con el aumento de la influencia de los usuarios en el albergue.
https://www.brugerindflydelse.dk/maal-effekten/bindeks-brugerindflydelsesindeks/
es una herramienta desarrollada en Dinamarca – podrás visitar y leer sobre la herramienta en este enlace. La página web puede traducirse al inglés.
EL MÉTODO DEL DINERO DEL MONOPOLY FACILITA LA ELECCIÓN
Ejemplo 3
En el centro de alojamiento para personas con discapacidad intelectual, los usuarios decidieron en una reunión conjunta que trabajarían para influir más en el diseño interior de las zonas comunes.
Decidieron empezar por el salón y la cocina comunes.
Desde el principio, los residentes recibieron un montón de dinero de matador en una caja, que representaba la cantidad disponible para amueblar la vivienda.
El dinero de matador hacía visible cuánto costaban las distintas cosas y cuál sería el saldo si optaban por comprar un sofá en lugar de otro.
El dinero del matador facilitó que los residentes priorizaran entre los distintos enseres como quisieran.
A los residentes les resultó más fácil debatir y tomar decisiones en relación con el diseño interior.
Posteriormente, los residentes salieron y compraron las cosas que habían decidido que debían tener.
Un residente cuenta que cuando tuvieron que comprar una estufa y averiguaron de cuánto dinero disponían, él mismo pudo llamar a un distribuidor de equipamiento de cocina para examinar qué tipo de estufa era posible conseguir.
Antes era uno de los empleados o directivos quien tenía la visión financiera y, por tanto, la competencia para tomar las decisiones y comprar muebles y otros enseres.
No existe una receta para aumentar la influencia de los usuarios.
Como trabajador pedagógico/social, tienes que utilizar tu profesionalidad y creatividad para trabajar con los usuarios y averiguar cómo crear los cambios necesarios de la mejor manera posible.
Es importante que lo que se ponga en marcha tenga sentido en el contexto específico; para asegurarte de ello, tienes que ser inventivo y estar atento.
Es una buena idea robar métodos, ideas y ejemplos del trabajo de otras personas sobre la influencia de los usuarios y adaptarlos a las condiciones locales.
A continuación, se ofrecen algunos ejemplos de lo que han hecho algunos servicios sociales para aumentar la influencia de los usuarios.
Para inspirarse.
LOS RESIDENTES ELIGEN A SU COMPAÑERO
La psiquiatría social del municipio danés de Høje Taastrup lleva varios años trabajando con el concepto de resonancia como punto de partida de su trabajo con los usuarios.
Entre otras cosas, el trabajo ha supuesto que hoy los usuarios no tengan personas de contacto, sino compañeros entre los empleados.
Los usuarios deciden quién debe ser su interlocutor, y pueden tener más de uno porque pueden necesitar las distintas competencias de los empleados en momentos diferentes.
Por ejemplo, uno de los usuarios le dijo a su antiguo contacto:
“Sabes, Nina, me gustas, pero ahora quiero trabajar con Signe, porque ella puede hacer lo que necesito en este momento”.
Al poder elegir a su propio compañero, aumentó la influencia de los residentes en sus propias vidas y se fortalecieron sus habilidades de afrontamiento.
Experimentaron que su elección era reconocida por los empleados.
Tanto los empleados como los usuarios llegaron a comprender que es perfectamente aceptable que los usuarios se relacionen mejor con unos empleados que con otros, y que esto también puede depender de aquello para lo que necesiten ayuda.
LOS PLANES DE SEGURIDAD IMPLICAN A LOS USUARIOS EN LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y LAS AMENAZAS
Orion es un centro residencial y de rehabilitación especializado para adultos con dificultades psicosociales especialmente complejas.
Orion trabaja con la influencia de los usuarios de muchas formas distintas, como las reuniones de residentes, en las que éstos pueden exponer sus puntos de vista.
Algunos de los usuarios también educan a los empleados, entre otras cosas contando sus historias de vida y contando cómo han superado retos pasados en sus vidas.
Los residentes de Orion padecen un trastorno mental, y muchos también una adicción.
Los conflictos son una parte inevitable de la vida cotidiana, pero en interés de todos es importante evitar que los conflictos se agraven y puedan acabar en violencia.
Para ello, entre otras cosas, colaboran estrechamente con los residentes en la elaboración de planes de seguridad individuales.
La finalidad del plan de seguridad es, como su nombre indica, crear seguridad entre residentes, usuarios de día y empleados.
El plan apoyará la cooperación para prevenir y reducir el riesgo de que residentes y empleados resulten heridos.
Y garantizará que la gestión de los conflictos y la violencia se haga con la mayor delicadeza posible y con la máxima consideración hacia los residentes.
El plan, que cumplimentan conjuntamente el empleado y el residente, se basa en preguntas sobre las experiencias del residente en situaciones que pueden desembocar en reacciones violentas.
El plan también toma nota de la experiencia del residente sobre la mejor manera de prevenir o gestionar dicha situación.
Por último, anota los buenos consejos del residente a los empleados sobre la mejor manera de ayudar a desactivar un conflicto, así como los deseos especiales del residente en relación con el manejo de conflictos, hospitalizaciones forzosas u otras situaciones violentas.
El plan de seguridad forma parte del plan individual del residente. Se trata de colaborar en los deseos, objetivos y sueños, y permite a los usuarios influir en su propia vida, también a la hora de gestionar situaciones conflictivas.
RESIDENTES Y FAMILIARES CONTRATAN PERSONAL
El centro de mayores se centra constantemente en la participación y la igualdad en las residencias, que están divididas en cuatro unidades de convivencia.
En el día a día, los empleados dan importancia a apoyar los recursos, deseos y necesidades de los ancianos residentes, y a que puedan seguir viviendo su vida en la medida de lo posible antes de trasladarse a The Apple Garden.
A ello contribuye el hecho de que un nutrido grupo de voluntarios se encarga de diversas actividades semanales en The Apple Garden, como paseos, bingo, bolos y cantar juntos.
Además, se subraya el hecho de que son en gran medida los residentes quienes marcan la agenda en The Apple Garden, ya que ellos y sus familiares ayudan a contratar tanto a los nuevos empleados como a los directivos del centro.
Como dice Grethe, que vive en The Apple Garden;
“Yo soy la que tiene que ser arrastrada con ellos en la vida diaria, y luego también quiero ayudar a decidir quiénes son”.
En Æblehaven, la atención se centra en la buena relación entre empleados y residentes, y por eso es importante la “buena química”: las habilidades pueden aprenderse, la química no.
Como empleado de una oferta social, debes ayudar al usuario a ser escuchado, implicarse e influir, también fuera de la oferta.
Ya sea asistiendo a las reuniones como asesor o hablando con el ciudadano sobre sus derechos en relación, por ejemplo, con la gestión del caso, las decisiones o el plan de acción que se prepara. Para ello, es importante conocer los derechos del usuario. He aquí un sencillo repaso de algunos de los más importantes.
DERECHO A UNA PERSONA DE APOYO
Aunque en la mayoría de los países las autoridades públicas tienen un deber especial de orientación en el ámbito social, tener a alguien que te ayude puede ser una ventaja y quizá a veces un requisito previo para una participación real. en las reuniones con las autoridades.
Por lo tanto, todos los ciudadanos tienen o deberían tener derecho a llevar a una persona de apoyo a las reuniones con las autoridades públicas.
Una persona de apoyo es una persona de su elección.
Puede ser un familiar u otra persona de confianza, por ejemplo, un pedagogo / trabajador social.
La tarea de la persona de apoyo es apoyar al ciudadano durante la reunión y ser un “auricular adicional”.
La persona de apoyo puede ayudar al ciudadano a plantear a la autoridad las preguntas previstas, a recordar lo que se dice y acuerda en las reuniones, etc.
El ciudadano decide cuánto debe “llenar” la persona de apoyo durante la reunión con las autoridades.
¿Qué otras circunstancias podrían hablar a favor de que un ciudadano le lleve como persona de apoyo a reuniones cruciales?
OTROS DERECHOS IMPORTANTES
Cuando las autoridades públicas de la mayoría de los países tramitan casos, el ciudadano tiene derechos durante el procedimiento que respaldan su participación.
Estos derechos pueden ser, por ejemplo
■ Derecho a asesoramiento y orientación15;
Tienes derecho a recibir asesoramiento y orientación de los servicios sociales para resolver los problemas sociales que tengas.
El asesoramiento puede ser anónimo.
■ Requisitos de consentimiento;
Normalmente, las autoridades no pueden obtener información sobre el ciudadano de otros profesionales o particulares sin que el ciudadano haya autorizado a la autoridad a hacerlo mediante consentimiento.
■ Derecho de acceso a los documentos.
Derecho a ver lo que las autoridades han escrito en el propio caso del ciudadano. Las autoridades tienen la obligación de tomar notas, es decir, hay que anotar toda la información importante.
No tienes que dar una razón para querer ver lo que hay en tu caso.
■ Derecho a ser oído
Antes de rechazar una solicitud, las autoridades deben informar al ciudadano de los datos esenciales que desconozca o de los que sepa su significado.
La autoridad no puede tomar la decisión hasta que el ciudadano haya tenido la oportunidad de comentar esta información.
OTROS DERECHOS IMPORTANTES
■ Derecho a motivación e instrucciones para las reclamaciones
Si una autoridad rechaza una solicitud verbalmente, el ciudadano tiene derecho a obtener una decisión por escrito en la que se expongan los motivos.
No hace falta ser abogado ni trabajador social para decidir si un razonamiento es suficientemente bueno.
Si se puede formular la pregunta “por qué” a la decisión que se ha tomado, no basta con justificarla según la siguiente respuesta: con “que se ha hecho de acuerdo con las normas de la Ley de Procedimiento Administrativo”.
Hay que poder ver por qué el resultado de la decisión ha sido el que ha sido.
También debe ser posible ver qué consideraciones ha tenido en cuenta la autoridad en la decisión.
En el caso de la asistencia a personas con discapacidad, se puede preguntar a la autoridad cómo se ha incluido la CDPD en las consideraciones de la autoridad.
■ Derecho a un plan de acción
El plan de acción debe reflejar la necesidad actual de ayuda del ciudadano y los esfuerzos necesarios para satisfacerla.
Si hay discrepancia entre la necesidad y el esfuerzo, los empleados pueden ponerse en contacto con la autoridad para reevaluar el plan de acción.